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Reducir el ruido en un solo decibelio evitaría 468 muertes en Madrid

Titular llamativo el que encabeza esta noticia. Y puede parecer exagerado o catastrófico, pero se basa en un estudio realizado por investigadores españoles y publicado en la revista Enrironmental Research. Este estudio trata de cuantificar, por medio de modelos estadísticos, la dimensión del problema que supone para la salud el ruido producido por los automóviles en Madrid, en personas mayores de 65 años. El trabajo calcula que el nivel de ruido diurno está relacionado con 1.048 muertes por problemas cardiovasculares y 1.060 por enfermedades respiratorias. Con esta referencia, calculan que hacer descender un decibelio de media los niveles de ruido diurno podría reducir en 468 el número de muertes: en 284 las muertes prematuras anuales de origen cardiovascular y en 184 las relacionadas con problemas respiratorios.

En los últimos años, se han acumulado estudios que han encontrado una correlación entre la exposición al ruido y problemas cardiovasculares como la hipertensión o el infarto de miocardio. Algo similar ha sucedido con los problemas respiratorios. Detrás de esta relación, entre otros factores, podría estar el cortisol, una hormona que se libera como respuesta al estrés. El ruido incrementaría el estrés y desencadenaría la producción de cortisol que a su vez activaría el metabolismo del tejido graso para aumentar el suministro de energía y que el cuerpo responda mejor al estrés. Ese efecto mantenido acabaría por agravar problemas como la aterosclerosis.

Una vez que se reconozca el ruido como un problema de salud, en opinión de Julio Díaz, investigador del Instituto de Salud Carlos III y uno de los cuatro autores del estudio, hay muchas herramientas para afrontarlo. ?Con que el 12% de los vehículos fuesen eléctricos ya se conseguiría bajar medio decibelio?, apunta.

Otra manera de reducir el problema consiste en emplear un tipo de asfalto muy poroso que permite que parte del ruido se disipe hacia abajo, limitando el impacto del ruido sobre la población. 


Fuente: El País